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sábado, 3 de septiembre de 2011

Bursitis prepatelar


Definición
Corresponde a una inflamación de la cara anterior de la rodilla. La rodilla es una articulación rodeada de potentes tendones, y entre estos tendones y los huesos que conforman la rodilla (fémur, tibia, fíbula –peroné- y patela –rótula-) existen varias bolsas rellenas de líquido sinovial (bolsas sinoviales) cuya función es disipar las tensiones que generan los tendones y evitar que esta tensión se transmita al hueso.  
Las bolsas sinoviales que suelen inflamarse por asociación con el trabajo, la frecuencia y la repetición de la presión de la patela son: la bursa prepatelar, la cual se encuentra ubicada directamente entre la superficie cutánea, la cara ventral de la patela y el ligamento patelar.
Fisiopatología:
La inflamación se produce por el roce excesivo o la descarga de peso directa sobre la patela al encontrarse la persona arrodillada por largos periodos de tiempo. Esta inflamación generalmente es secundaria, con fricción constante entre la piel y la patela, y no solamente con presión en la zona.
La bursitis también puede ocurrir después de 8-10 días de haber recibido un golpe en el área, generalmente después de una caída. Se produce una inflamación con edema fluctuante y bien circunscrito en la zona de la rodilla, con aumento de temperatura en la parte más distal de la patela. En algunos casos, el líquido se puede infectar y complicar la evolución de la patología pasando a una bursitis séptica. Las personas que presentan alguna alteración del sistema inmunológico o que toman medicamentos que lo minimizan pueden tener un riesgo mayor hacia la bursitis séptica.
Síntomas y signos:
Aparece dolor progresivo cuando hay contacto en la zona de la bursa, sobre todo en una posición de flexión forzada de la rodilla. Se produce tumefacción de los tejidos blandos, aumento de temperatura y rubor en la zona de la bursa.

Prevención:
• Evitar las posiciones de trabajo en las que se mantienen la/s rodilla/s en flexión y   apoyadas sobre una superficie dura durante largos periodos de tiempo.
• En el caso que la tarea demande esta postura de flexión de rodilla, evitar la exposición   prolongada, alternando con otras tareas que no demanden esta postura o que permitan el   movimiento de la articulación, como es el caso de caminar.
• Como elemento preventivo existen pequeñas alfombras acolchadas (rodilleras) para el   trabajo de rodilla. De todas formas, hay que indicar la alternancia en el apoyo de las   rodillas e incluir pausas para evitar la compresión prolongada sobre la bursa prepatelar.

Tratamiento:
• Una persona que presenta bursitis debe evitar las posturas que causan el problema.
• En periodo agudo, se debe realizar reposo del área afectada, aplicar hielo por cortos  periodos de tiempo y medicamentos antiinflamatorios no esteroideode uso tópico   (cremas) en la zona inflamada.

Una opción complementaria al tratamiento médico es la terapia física mediante electroestimulación y ultrasonido local.
• Cuando a pesar del tratamiento anterior no se resuelve la inflamación, se puede evacuar  el líquido con una jeringa y/o infiltrar con corticoides.
• La cirugía suele realizarse en contadas ocasiones, en casos muy avanzados y en bursitis   infectadas. La cirugía tiene como objetivo extirpar la bolsa sinovial.


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Fte: Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo de España

Lumbalgia Aguda o Cronica


Definición: 
La lumbalgia es una contractura dolorosa y persistente de los músculos que se encuentran en la parte baja de la espalda, específicamente en la zona lumbar, siendo muy común en la población adulta. Esta contractura es de etiología multicausal. Una vez instaurada, se produce un ciclo repetido que la mantiene debido a que los músculos contraídos comprimen los pequeños vasos que aportan sangre al músculo, dificultando así la irrigación sanguínea y favoreciendo aún más la contractura, dificultando su recuperación. 
La diferencia entre lumbago agudo y crónico está relacionada con su duración. Según un criterio bastante extendido, si el dolor dura menos de tres meses se considera agudo, mientras que el dolor crónico corresponde a un dolor que supera los tres meses de duración y puede causar incapacidades severas para quien lo padece.    

Fisiopatología:
Suele manifestarse en personas que están sometidas a sobrecargas continuadas de la musculatura lumbar, ya sea por su actividad laboral o por otros motivos no laborales. También existen personas que en su actividad laboral permanecen largos periodos de tiempo sentados en mala posición o bien mantienen posturas forzadas prolongadamente.
 La lumbalgia puede ser causada también por un traumatismo intenso, como un accidente o como un esfuerzo muscular importante en donde se pueden lesionar las estructuras blandas o duras de la columna. Otra causa puede ser por trastornos degenerativos de la columna lumbar como la artrosis de las vértebras lumbares, la discopatía o protrusiones discales, las cuales pueden favorecer la aparición de contracturas en la zona.
Síntomas y signos:
El principal síntoma es el dolor en la parte baja de la columna (región lumbar) y el aumento del tono muscular y rigidez (dificultad para la mover el tronco). El dolor aumenta a la palpación de la musculatura lumbar y se perciben zonas contracturadas. Este dolor comprende el segmento lumbar con o sin dolor en los glúteos y las piernas, el cual en general es difícil de localizar. Otras veces el dolor puede extenderse hacia la musculatura dorsal, aumentando la rigidez de tronco.
El dolor agudo se puede presentar como un dolor lumbar simple (95% de los casos), causado por compresión de una raíz nerviosa (< 5% de los casos), o secundario a una patología lumbar (< 2% de los casos).
En muchas ocasiones, el dolor no es específico y el diagnóstico preciso no es posible de realizar en la etapa aguda.

Prevención:
• Es importante evitar el esfuerzo lumbar frecuente, no mantener de manera prolongada 
  una postura forzada y si la actividad laboral lo demanda, intentar cambiar de postura 
  periódicamente.
• En el caso que la tarea demande manipulación manual de cargas, ésta deberá minimizar 
  la exigencia física y evitar la exposición a esta tarea por largos periodos.
• En puestos de trabajo sentados es importante mantener posturas adecuadas y alternar 
  con la postura de pie a lo largo de la jornada.
• El acondicionamiento y entrenamiento muscular es muy importante en la estabilidad de 
  la columna lumbar.
• En la reincorporación laboral, después de un periodo de bajo, se deberá tener especial 
  cuidado en no mantener posturas forzadas de columna.

Tratamiento:
• Es importante considerar si el lumbago es agudo o crónico y de ser posible determinar el 
  origen y grado de la lesión.
• En la fase aguda se deberán indicar:
-  Movilizaciones suaves con calor seco local.
- Los medicamento que pueden aliviar los síntomas son analgésicos, antiinflamatorios y 
  relajantes musculares.
• En la fase crónica se indicarán otras medidas, tales como:
- Reposo, ejercicios de estabilización lumbar, terapia manual, técnicas de relajación y el 
  entrenamiento de posturas correctas.
- Algunas alternativas de fisioterapia dentro del tratamiento del dolor lumbar son el 
  ultrasonido, las corrientes interferenciales y estimulación nerviosa eléctrica transcutánea 
  (TENS).
- El reposo en cama no es muy efectivo, por lo que se recomienda mantener una actividad 
  mínima controlada.
• Es importante cuidar el sobrepeso y realizar ejercicio de forma frecuente y dirigida.



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Fte: Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo de España





Síndrome Cervical por Tension


Definición: 
Corresponde a un cuadro clínico doloroso producido por una contractura muscular incontrolable y persistente en la región cervical posterior, que afecta a un músculo o a un grupo muscular. La contractura comprime los pequeños vasos que aportan sangre al músculo, dificultando así la irrigación sanguínea y favoreciendo aún más la contractura, e impidiendo su recuperación. Los músculos que con mayor frecuencia se ven afectados por la contractura son los músculos del trapecio (el más superficial en la zona posterior de cuello) y el elevador de la escápula.
Fisiopatología: 
Una sobrecarga de trabajo, el uso repetitivo de los músculos o las posturas forzadas de cuello mantenidas por largos períodos de tiempo son factores que pueden desencadenan la contractura.  
Estos factores provocan en los músculos del trapecio (en su porción superior) y en el elevador de la escápula una tensión permanente de sus fibras musculares, provocando isquemias (deficiente irrigación sanguínea) en las uniones músculotendinosas, produciendo dolor. En etapas más avanzadas del trastorno, estas fibras isquémicas son reemplazadas por nódulos fibrosos que restringen la movilidad de la zona, generando impotencia funcional (dificultad a los movimientos diarios del cuello). Este trastorno es especialmente frecuente en personas que mantienen una postura fija de la cabeza durante periodos prolongados.
En algunos casos de contractura muscular recurrente (que aparece frecuentemente), éste puede ser un síntoma de una enfermedad de base, como la artrosis de los segmentos articulares del cuello, hernias o protusiones discales.
Síntomas y signos:
En la primera etapa (aguda) aparece dolor, contracturas, sensación de fatiga muscular y disminución de la movilidad, obligando a mantener una posición fija del cuello para evitar el dolor (postura antiálgica). En algunos casos resulta difícil y doloroso mover la cabeza y generalmente estos movimientos se compensan con movimientos del tronco (giro de tronco) para poder mirar lo que hay alrededor.
A la palpación de la musculatura posterior del cuello se produce y/o incrementa el dolor. En ocasiones la contractura puede producir cefalea (dolor de cabeza), que generalmente se manifiesta en la región de la nuca. Otras veces el dolor puede extenderse hacia el hombro siguiendo el recorrido del músculo del trapecio.
En general, todos estos síntomas y signos tienden a disminuir o desaparecer con el reposo, aunque pueden mantenerse por semanas o meses siendo completamente reversibles. En las etapas crónicas los síntomas pueden mantenerse aún durante el reposo.
Prevención:
• Evitar las tareas que obliguen a trabajar por encima del nivel de hombros o de la cabeza, evitando la postura forzada de extensión de cuello.
Evitar las posiciones de trabajo en las que se mantiene la postura forzada de flexión del cuello durante largos periodos de tiempo.
• Evitar las posturas de flexión o abducción de los hombros forzadas por un tiempo significativo, para disminuir el trabajo de la musculatura del cuello.
• Implementar medidas ergonómicas que incluyan:
- Diseño del puesto de trabajo, evitando las posturas forzadas y mantenidas de cuello.
- Organización de las tareas, evitando la exposición prolongada y alternando con otras tareas que no demanden estas posturas forzadas.
- Hábitos de trabajo, evitando las posturas forzadas por malos hábitos posturales.
• En general, los síntomas y signos de la tensión cervical disminuyen cuando se reduce la exposición (duración) a estas posturas forzadas.
Tratamiento:
• El tratamiento inicial se suele realizar mediante antiinflamatorios orales y la aplicación de hielo localizado por periodos cortos de tiempo, para reducir el dolor y la inflamación.
• Rehabilitación mediante fisioterapia.
• Cuando a pesar del tratamiento inicial y la fisioterapia no se resuelve el dolor y la inflamación, se pueden realizar infiltraciones (inyección) con corticoides en el punto de dolor.
• La cirugía está reservada para los casos más persistentes (crónicos).
• Al volver al trabajo después de un periodo de baja por síndrome de tensión cervical, se pueden recomendar ejercicios de calentamiento previo y elongaciones de los músculos del cuello, siempre siguiendo una pauta indicada por especialistas.

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Fte: Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo de España






Ganglion o Quiste Sinovial



Definición: 
Un ganglión o quiste sinovial corresponde a una protusión (salida) del líquido sinovial a  través de zonas de menor resistencia de la cápsula articular de la muñeca (huesos del  carpo) o de las vainas sinoviales de los tendones. 
El lugar de aparición más frecuente es en el dorso de la mano y de la muñeca (en el 60% de  los casos). Es menos frecuente la aparición en las vainas de los tendones extensores y muy  ocasionalmente también pueden localizarse en la muñeca por ventral. El ganglión se  asemeja a menudo a un globo que contiene líquido sinovial. 
Fisiopatología:
El ganglión consiste en una prominencia o protuberancia en la piel con forma circular compuesta por una pared de tejido fibroso, de 2 a 5 mm de espesor en promedio, que en su interior contiene líquido sinovial limpio y mucoso, semejante al líquido articular. Se suele diferenciar el ganglión del quiste en que el ganglión cierra su punto de comunicación con la articulación o la vaina sinovial, por lo que el líquido se hace más denso con el tiempo. En cambio, el quiste sinovial mantiene la comunicación con la articulación o la vaina sinovial y por lo tanto, puede desaparecer con el tiempo.
Su etiología (origen) tiene carácter degenerativo.
Síntomas y signos:
En su fase inicial, cuando apenas se visualiza el ganglión por su pequeño tamaño, no suele producir síntomas aunque pueden ser molestos en algunos movimientos de la mano. Cuando los gangliones van creciendo pueden ser dolorosos y el dolor puede incrementarse con el uso constante de la muñeca en los movimientos de flexión.
Prevención:
• Dado el origen degenerativo de esta patología, en personas con antecedentes de 
  ganglión se recomienda evitar las tareas que demanden muchos movimientos de flexo-
  extensión de muñeca.
• Además, se recomienda reforzar las vainas fibrosas en la región dorsal de la muñeca 
  mediante el uso de un vendaje de contención.
Tratamiento:
• El uso de una muñequera o férula puede contribuir a reforzar las vainas fibrosas del  
  dorso de la mano para evitar el crecimiento o la protusión (salida) del ganglión.
• En los casos de mucha inflamación y dolor se utiliza la punción del quiste para evacuar el 
  líquido.
• Si nada de esto da resultado, se puede llegar al tratamiento quirúrgico para su   
  extirpación.
Al volver al trabajo después de un periodo de baja por un tratamiento quirúrgico, está indicado el uso de una muñequera o férula para reforzar las vainas fibrosas del dorso de la mano.
• Independiente de lo anterior, suelen reaparecer con cierta frecuencia.


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Fte: Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo de España

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